
Nicco, artista emergente de Quito, Ecuador, acaba de lanzar 'Proyecto personal', su primer sencillo disponible en plataformas digitales, y con él el cantante, productor y multiinstrumentista quiteño ofrece una muestra de su visión artística: una fusión de pop latino con un groove contagioso, junto a un resumen de múltiples situaciones amorosas convertidas en audios bailables. El tema, que se mueve en el terreno del dance pop en español, presenta un pop muy comercial y a su vez alternativo, construyendo un sonido moderno, rítmico y profundamente personal. Hay en esta canción algo de catarsis en la pista de baile, de esas noches en que la mejor forma de olvidar un desamor es mover el cuerpo hasta que el cuerpo olvide por qué empezó a doler.
'Proyecto personal' es una invitación a transformar las penas en ritmo, a convertir los desamores, amores, casi amores y medio amores en canciones honestas y cargadas de sensibilidad. "Esto es un proyecto personal, lo escribí para olvidar tu nombre", canta Nicco con una voz que transmite la mezcla de ironía y honestidad de quien sabe que la mejor venganza es bailar. La letra resume múltiples situaciones amorosas convertidas en un tema que invita a moverse, a quitarse el 'chuchaqui' (resaca) emocional y a celebrar que la música tiene el poder de transformar el dolor en fiesta. No es una canción de rencor ni de lamento, sino de resiliencia: la de quien decide que las experiencias, buenas o malas, merecen ser celebradas porque son parte de lo que nos construye. Y si se puede hacer bailando, mejor.
Nicco es un artista emergente del pop latino ecuatoriano, orgullosamente quiteño de cepa. Su identidad atraviesa cada proyecto: canciones nacidas del movimiento, del pulso urbano y de las emociones intensas. En noches (y madrugadas) de composición, transforma vivencias en música, apoyándose en una formación que incluye influencias claras del funk y el jazz, lo que le aporta una riqueza armónica poco común en el dance pop. Desde muy joven destacó como compositor, siendo ganador de múltiples concursos de composición y reconocido por profesionales de la industria musical en Estados Unidos y Latinoamérica, consolidándose como una de las voces creativas de su generación. Su propuesta sonora fusiona el pop latino y el dance con grooves marcados, construyendo un universo sonoro que es más que canciones: una declaración de amor hacia 'bailar las penas'.
Musicalmente, 'Proyecto personal' se apoya en un groove contagioso que fusiona el pop latino con el dance, con una base rítmica que invita al movimiento desde los primeros compases. La percusión es enérgica y precisa, el bajo marca un pulso funk que da cuerpo y sabor, y los sintetizadores aportan texturas modernas que elevan la canción sin saturarla. La voz de Nicco, versátil y carismática, se mueve con soltura entre el canto melódico y un fraseo más hablado que aporta cercanía. El estribillo es pegadizo y directo, diseñado para quedarse en la cabeza y para convertirse en un lema de fin de semana: 'proyecto personal, pa' olvidarte y bailar'. El resultado es una canción que suena a noche quiteña, a altavoz en el barrio, a esa energía que recorre la ciudad cuando la música y las ganas de olvidar se unen en la pista de baile.
'Proyecto personal' es el primero de los sencillos de un proyecto que promete dar mucho que hablar. Nicco demuestra que el dance pop en español tiene un nuevo representante, y que viene desde Quito con una propuesta que combina la frescura del pop comercial con la profundidad de un artista que ha mamado funk, jazz y ritmos latinos desde la cuna.
'Proyecto personal' ya está disponible en plataformas digitales, invitando a bailar las penas, a convertir los desamores en canciones y a recordar que a veces el mejor proyecto personal es aquel que nos ayuda a soltar lo que pesa y a seguir adelante con una sonrisa y un buen ritmo. Un himno para los que han sufrido por amor y han decidido que merecen algo mejor, para todos aquellos que entienden que la música ecuatoriana tiene mucho que decir en el pop latino global, y que Nicco, con su groove contagioso y su honestidad, está construyendo un universo donde las penas se bailan y el 'chuchaqui' se quita con buena vibra.






