Canu publica “Alma Vacía”, una exploración íntima sobre el vacío emocional con ritmo bailable

La cantante, compositora y actriz argentina Canu, nombre artístico de Candelaria Grau, presenta “Alma Vacía”, su nuevo sencillo y una de esas canciones que definen con claridad su capacidad para transitar entre géneros sin perder la esencia que la hace única. Se trata de una pieza que aborda desde la honestidad más profunda el sentimiento de desconexión emocional, ese vacío que persiste incluso cuando todo a nuestro alrededor sigue en movimiento. Con este lanzamiento, la artista nacida en Argentina completa el rompecabezas de un nuevo pop íntimo y versátil que encuentra en ella a una de sus voces más interesantes, con un sabor muy particular que bebe directamente del sur del continente.
Canu lleva más de cinco años construyendo su carrera de forma independiente, un camino trazado con paciencia y convicción en el que su formación como actriz ha jugado un papel determinante. Su paso por la serie O11CE de Disney le otorgó una presencia escénica y una comprensión del lenguaje audiovisual que hoy aplica con inteligencia a sus propios proyectos. Pero es en la música donde ha encontrado su canal más personal, ese espacio íntimo desde el que puede expresar sin filtros lo que lleva dentro. En 2025 alcanzó un hito fundamental en su trayectoria al ser la artista invitada para abrir el concierto de Erreway en el Movistar Arena de Buenos Aires, un escenario masivo que confirmó su potencial y la situó ante una audiencia que desde entonces no ha dejado de crecer.
“Alma Vacía” llega en un momento de evolución sonora para la artista. Aunque Canu se mueve con soltura en los terrenos del pop y el R&B, en este tema —y en su etapa más reciente— ha comenzado a experimentar con la cumbia y los ritmos urbanos, pero desde una óptica fresca y actual que nada tiene que ver con la tradición más ortodoxa del género. Se trata más bien de una fusión elegante, de una mirada contemporánea que toma prestados elementos de distintos mundos para construir algo nuevo. El resultado es una canción que, a pesar de hablar de vacío y de ausencia, invita al movimiento, creando un contraste entre la introspección de la letra y la calidez rítmica de la base musical que la sostiene.
La letra de “Alma Vacía” explora con precisión quirúrgica ese estado de desconexión que se instala después de una pérdida amorosa. Desde los primeros versos —“Tanto recuerdo de un amor que se marchó, si era pa' siempre parece que no se dio”— se instala una narrativa de desencanto y extrañeza ante lo que prometía ser eterno y se desvaneció sin avisar. La canción transita por la dificultad de sacar a alguien de la cabeza, por la impotencia de no poder concentrarse en nada más y por la decisión final de borrar el número de teléfono para no tener excusas para volver a llamar. Pero quizás lo más interesante sea ese reconocimiento de las heridas abiertas sin rencor, esa aceptación de que el interés del otro se perdió por el camino y que, a pesar de todo, lo que queda es un vacío que no termina de llenarse.
El estribillo, con esa declaración tan directa de “Tengo el alma hecha pedazos”, funciona como un ancla emocional que conecta con cualquiera que haya pasado por una experiencia similar. Y sin embargo, la canción no se regodea en el dolor; lo reconoce, lo nombra y lo sitúa en un contexto sonoro que permite habitarlo sin quedar atrapado en él. Esa dualidad, esa capacidad para sostener el peso de la melancolía sobre una base que invita a moverse, es una de las señas de identidad de Canu y lo que la diferencia de otras propuestas dentro del panorama pop actual.
Frente a artistas como Ana Sofi W o Moni Motes, que transitan territorios más acústicos e íntimos, Canu aporta una energía ligeramente más nocturna y urbana, una sensualidad contenida que bebe del R&B y una estética visual muy cuidada que se extiende a sus vídeos y presentaciones. No es casualidad que ella misma defina su sonido como un universo propio, porque efectivamente lo es: un espacio donde la honestidad brutal de las letras convive con arreglos pensados para que el cuerpo también pueda expresar lo que las palabras dicen.
“Alma Vacía” ya está disponible en todas las plataformas digitales, sumándose a un catálogo que no ha dejado de crecer en coherencia y calidad. Con esta canción, Canu no solo amplía su universo sonoro, sino que demuestra una vez más que es posible bailar mientras se reflexiona sobre el vacío, y que a veces, la mejor manera de llenar un alma hecha pedazos es precisamente ponerle música y dejarse llevar.




















