
El proyecto ISLA DORADA, liderado por el contrabajista y compositor Michel Molines, presenta su primer single "Te Veo", tema que da título al álbum debut que verá la luz el próximo 30 de octubre de 2026 bajo el sello de Label Pince-Oreilles. La canción, disponible desde el pasado 8 de agosto, narra la visión juvenil de un Venezuela encantador y vibrante, una mirada que una vez en la edad adulta se ve impactada por la realidad de un país marcado por la corrupción, la injusticia, la miseria y la inseguridad. Sin embargo, esa lucidez nunca llega a erosionar la nostalgia que sigue alimentando el amor por la tierra natal.
"Te Veo" es una pieza que se sitúa en la confluencia entre el jazz moderno y la música tradicional de Venezuela, la tierra natal del compositor. Interpretada por un quinteto de jazz enriquecido con percusión latina y realzado por la voz de una cantante venezolana, la canción combina la delicadeza de letras en español que transmiten una dolorosa realidad con improvisaciones poderosas impulsadas por ritmos tradicionales. El resultado es una obra híbrida que invita a cruzar un puente entre dos continentes, dos culturas y dos épocas, narrando una historia escrita con la nostalgia de un país perdido y la alegría de una infancia recuperada.
El álbum "Isla Dorada" será precedido por dos sencillos adicionales que se lanzarán el 18 de septiembre y el 9 de octubre de 2026, como parte de una estrategia de marketing y planificación que está siendo implementada por Label Pince-Oreilles. Una gira está prevista para acompañar el lanzamiento del disco, que promete dar a conocer esta hermosa música y sus raíces venezolanas al mundo a través de artículos, pasajes radiofónicos, inclusiones en playlists y crónicas. El proyecto, que reúne a músicos de jazz con un especial afecto y talento por la música latina, busca hacer bailar a Venezuela siempre más, especialmente en el contexto actual que atraviesa el país.
"Te Veo" ya está disponible en todas las plataformas digitales, invitando a los oyentes a sumergirse en un viaje sonoro que une la sofisticación del jazz con la calidez y la pasión de la música venezolana. Una propuesta que demuestra que la música puede ser un puente entre el dolor y la esperanza, entre la memoria y el presente.