
Erick Oscar presenta "One Rhythm, One World", un proyecto musical bilingüe que nace con la intención de celebrar la diversidad y recordar que las diferencias culturales pueden convertirse en un punto de encuentro a través de la música. Como compositor, productor y artista, Erick apuesta por canciones construidas desde las historias personales y el protagonismo de la guitarra acústica, en una propuesta que combina el inglés y el español para transmitir un mensaje de conexión entre personas y culturas.
El concepto de "One Rhythm, One World" gira en torno a la unidad, el respeto por las diferencias y la celebración de aquello que hace única a cada comunidad. Para desarrollar esta idea, el proyecto alterna versos principalmente en inglés con estribillos en español, creando un diálogo entre ambos idiomas que refuerza su carácter internacional. Esta estructura permite que las dos lenguas convivan de forma natural dentro de las canciones, al servicio de un mensaje que busca trascender fronteras y acercarse a públicos de distintas procedencias.
La guitarra acústica ocupa un lugar fundamental en la manera de trabajar de Erick Oscar. El artista lleva más de treinta años tocando este instrumento y escribiendo canciones, una trayectoria que ha convertido la composición en una parte esencial de su vida. Su proceso creativo comienza con las letras, que escribe personalmente, y continúa interpretando cada tema con su guitarra hasta encontrar el ritmo que mejor acompaña la historia que quiere contar. A partir de esa base, utiliza herramientas de software con inteligencia artificial para incorporar voces e instrumentos, realizar ajustes y dar forma a la producción final.
Nacido en Panamá, Erick Oscar reside en Estados Unidos desde hace 34 años y adquirió la ciudadanía estadounidense hace décadas. Su recorrido profesional también le ha llevado a trabajar en destinos repartidos por prácticamente todos los países de América Latina, una experiencia que ha influido en su manera de entender la música y que ayuda a explicar la variedad de estilos presentes en su catálogo. La combinación de sus raíces panameñas, su vida en Estados Unidos y el contacto con distintas culturas latinoamericanas ha contribuido a desarrollar una identidad musical abierta, difícil de limitar a un único género.
Esa amplitud se refleja en las numerosas influencias y sonoridades que forman parte de su trabajo. Erick Oscar escribe canciones que pueden moverse entre la música cristiana y el góspel, el country, el pop y las baladas, además de explorar ritmos como el afrobeat, el reguetón, la salsa, la bachata, el merengue y el reggae. Más que ajustarse a una etiqueta concreta, su planteamiento consiste en encontrar el estilo que mejor sirva a cada letra, manteniendo las historias y el mensaje en el centro de la composición.
La relación personal que mantiene con la música también ayuda a comprender el sentido de su proyecto. Erick explica que creció escuchando canciones durante los fines de semana, especialmente baladas y temas románticos, y que todavía encuentra en la guitarra una forma de procesar las experiencias y emociones que deja cada jornada. Para el artista, la música posee una capacidad especial para conectar con las personas y llegar a un lugar que otras formas de comunicación no siempre alcanzan. Esa convicción está presente en "One Rhythm, One World", cuya idea de unidad se apoya precisamente en el poder de las canciones para acercar realidades diferentes.
Con "One Rhythm, One World", Erick Oscar reúne su experiencia como compositor y su interés por distintos estilos en una propuesta que sitúa la diversidad cultural y la conexión humana en primer plano. Su apuesta por las letras propias, la guitarra acústica y una producción que incorpora herramientas de inteligencia artificial define un proceso creativo personal, abierto a nuevas posibilidades sin perder de vista el contenido de las canciones. El proyecto ya se puede descubrir en plataformas digitales.