
Vanessa Triviño presenta una nueva versión de "La Bruja", uno de los temas representativos del folclore mexicano, con una propuesta que conecta la tradición musical de México con la fuerza expresiva del flamenco. La cantante vuelve a explorar el encuentro entre ambas culturas en una interpretación que sitúa su voz en primer plano y combina las raíces populares con una producción contemporánea. El lanzamiento forma parte de "México en el alma", un proyecto con el que la artista continúa desarrollando una identidad musical propia, abierta al diálogo entre estilos y generaciones.
La nueva interpretación cuenta con la producción y los arreglos de Aitor Escobar, quien también se encarga de la guitarra. La canción conserva su vínculo con la tradición mexicana, pero incorpora una instrumentación que amplía sus posibilidades sonoras mediante piano, guitarra, bajo, batería, percusión y coros. A estos elementos se suman matices flamencos que aportan una dimensión particular a la composición, creando un punto de encuentro entre dos universos musicales con una gran riqueza expresiva. La intención es acercar este clásico a nuevos oyentes sin perder de vista la identidad cultural que lo convierte en una pieza reconocible del repertorio mexicano.
Uno de los detalles destacados de esta producción es la incorporación del zapateado de Hugo López, que refuerza la presencia del flamenco dentro de la propuesta. Este recurso rítmico convive con los instrumentos de la banda y contribuye a establecer un diálogo entre la tradición mexicana y la española. La combinación no se plantea como una simple suma de sonidos, sino como una búsqueda de equilibrio entre dos formas de expresión que comparten una fuerte conexión con la interpretación y el sentimiento. De este modo, "La Bruja" adquiere una nueva perspectiva musical sin desprenderse de sus raíces.
Nacida en Ciudad de México y de ascendencia hispano-libanesa, Vanessa Triviño ha construido su trayectoria alrededor de la unión entre el folclore mexicano y el flamenco. Su formación musical se ha desarrollado entre México y España, donde ha estudiado con maestros como Ezequiel Benítez. Esa experiencia ha contribuido a definir una manera de interpretar en la que la herencia cultural y la exploración artística conviven de forma natural. En su proyecto, la voz ocupa un lugar central y sirve como hilo conductor entre los distintos estilos, manteniendo una identidad reconocible incluso cuando se acerca a repertorios de diferentes procedencias.
La colaboración con Aitor Escobar constituye también una parte importante de esta etapa artística. Ambos han trabajado anteriormente en proyectos que exploran las posibilidades de encuentro entre el flamenco y la música mexicana, dando forma a un repertorio que combina reinterpretaciones de clásicos con composiciones propias. Tras el álbum "..." publicado en 2023, la artista continúa profundizando en esa dirección, con una narrativa musical personal que busca respetar las tradiciones mientras las presenta desde una sensibilidad actual. La nueva versión de "La Bruja" se integra en ese recorrido como otra muestra de su interés por mantener vivas las canciones populares a través de nuevas lecturas.
La dimensión familiar y cultural también forma parte de la historia de Vanessa Triviño. Su entorno incluye vínculos con figuras destacadas de distintos ámbitos, entre ellos su hermano, el piloto Ricardo Triviño, y su tío, el historiador Miguel León-Portilla. Además, sus hijos Iñaki, Karlitos y Kaira han participado en algunos de sus temas, incorporando una dimensión generacional a su universo musical. Esta relación entre raíces, familia y creación acompaña un proyecto que entiende la música como una herencia viva, capaz de transmitirse y transformarse con el paso del tiempo. Con "La Bruja", la cantante mantiene ese compromiso con la tradición mientras busca nuevas formas de acercarla al público.
La nueva versión de "La Bruja" se suma al proyecto "México en el alma" y representa una nueva oportunidad para descubrir el encuentro entre la música popular mexicana y el flamenco a través de la voz de Vanessa Triviño y la producción de Aitor Escobar. La canción está dirigida a quienes disfrutan de las reinterpretaciones que respetan el origen de un clásico y, al mismo tiempo, exploran otros caminos sonoros. El tema ya está disponible en plataformas digitales.