
Erick Oscar presenta "Need to Work on Myself First", un nuevo lanzamiento que se enmarca en una propuesta musical marcada por las historias personales, la guitarra acústica y la importancia de las letras como eje central de cada composición. El artista, nacido en Panamá y afincado en Estados Unidos desde hace más de tres décadas, continúa desarrollando un catálogo que combina diferentes estilos y sensibilidades, con canciones tanto en inglés como en español. Su manera de entender la música parte de una idea esencial: utilizar las palabras y las melodías para expresar experiencias, emociones y reflexiones que conecten con quienes las escuchan.
El título de este nuevo tema, que puede traducirse al español como "Primero tengo que trabajar en mí mismo", plantea una reflexión sobre la importancia del crecimiento personal y la necesidad de dedicar tiempo a comprenderse antes de afrontar determinadas situaciones de la vida. La idea invita a detenerse, revisar las propias experiencias y reconocer que los cambios importantes también comienzan desde el interior. Aunque el significado definitivo de la canción corresponde a cada oyente, su título abre la puerta a una temática cercana y universal, relacionada con el autoconocimiento, la evolución personal y la búsqueda de un mayor equilibrio emocional.
La guitarra acústica ocupa un lugar fundamental en la identidad creativa de Erick Oscar. El músico lleva más de treinta años tocando este instrumento y escribiendo canciones, una trayectoria que le ha permitido desarrollar una relación muy personal con la composición. Según explica el propio artista, escribe todas sus letras y después trabaja las canciones con su guitarra hasta encontrar el ritmo que considera adecuado para cada historia. Este proceso sitúa la palabra en el centro de su trabajo y convierte la elección del acompañamiento musical en una herramienta al servicio de aquello que desea transmitir. Para Erick Oscar, la música también tiene una dimensión íntima, ya que tocar la guitarra representa una forma de procesar lo vivido durante el día y encontrar un espacio personal de expresión.
Su universo musical se caracteriza por la diversidad de géneros y por una voluntad de explorar diferentes sonidos sin quedar limitado a una única etiqueta. En su repertorio conviven influencias de la música cristiana y el góspel con el country, el pop y las baladas, además de acercamientos al afrobeat, el reguetón, la salsa, la bachata, el merengue y el reggae. Esta amplitud responde a una filosofía creativa en la que el estilo se elige en función de las necesidades de cada canción, procurando que el ritmo y los arreglos acompañen la historia en lugar de restarle protagonismo. De este modo, su propuesta busca mantener una identidad basada en la composición y en la capacidad de adaptar los recursos musicales a distintos relatos y estados de ánimo.
Erick Oscar también ha incorporado herramientas tecnológicas a su proceso de producción. Después de escribir las letras y definir con la guitarra la orientación rítmica de cada tema, utiliza programas que integran inteligencia artificial para añadir voces, instrumentos y realizar los ajustes necesarios. El propio músico describe este procedimiento como una manera de ampliar las posibilidades de sus composiciones, partiendo siempre de sus ideas y de las historias que desea contar. La tecnología se convierte así en un recurso para desarrollar sus canciones y explorar diferentes posibilidades sonoras, mientras que la escritura y la dirección creativa permanecen vinculadas a su trabajo como autor. Esta combinación entre composición personal y herramientas digitales forma parte del método con el que está construyendo su catálogo musical.
La trayectoria vital del artista ayuda a comprender la variedad de influencias presentes en su obra. Nacido en Panamá, Erick Oscar reside en Estados Unidos desde hace 34 años y obtuvo la ciudadanía estadounidense hace décadas. A lo largo de su vida profesional, el trabajo también le ha llevado a vivir experiencias y realizar estancias en numerosos países de América Latina, un recorrido que ha ampliado su contacto con distintas culturas y sensibilidades musicales. Durante su infancia creció escuchando música cada fin de semana, especialmente baladas y canciones de amor, una influencia que sigue formando parte de su relación con la melodía y la composición. Sus raíces panameñas, su vida en Estados Unidos y sus experiencias por Latinoamérica confluyen en una propuesta abierta a los idiomas, los ritmos y las historias que pueden encontrarse en diferentes lugares.
Con "Need to Work on Myself First", Erick Oscar continúa dando forma a un proyecto artístico personal en el que la composición, las vivencias y la variedad de estilos ocupan un lugar destacado. Su apuesta por las canciones bilingües le permite acercarse a públicos de diferentes ámbitos lingüísticos, manteniendo como punto de partida las historias que escribe y la guitarra acústica con la que encuentra la esencia de cada tema. El artista resume su manera de entender este lenguaje con una reflexión que define su vínculo con la música: "La música conecta con nuestras almas de una manera que nada más consigue". "Need to Work on Myself First" forma parte de su recorrido musical en 2026 y puede descubrirse en plataformas digitales.