3.000 personas se congregaron en el mítico Estadio Olímpico de Barcelona para acoger, con muchísimas ganas, el directo de Nil Moliner y su banda presentando la #GiraZero, concierto programado en esta edición del GuitarBcn.
El catalán, que aún jugando en casa sabía que la noche iba a ser todo un reto, se metió al público en el bolsillo desde el minuto uno con ese buenrollismo y simpatía que le caracterizan. Escenografía digna de admirar, pirotécnia a tutiplén y juegos de luces que dejaban boquiabiertos a los allí presentes canción tras canción. Nil prometía fiesta y un concierto inolvidable que, hora y media después, corroboramos con fervor. De esas noches que nunca quieres que acaben.