
Marina vuelve a sacudir la escena con el lanzamiento de su nuevo single “Qué importa la gente”, una canción que reafirma su personalidad arrolladora y ese desparpajo tan característico que solo alguien de Jerez de la Frontera puede imprimirle al pop actual. La artista jerezana demuestra, una vez más, que se puede hacer pop moderno, fresco y comercial sin renunciar a la esencia del sur que define su identidad artística.
Marina, nacida en 1995, lleva años construyendo una trayectoria sólida que comenzó de forma casi orgánica en la calle. Sus vídeos virales, que superaron los 12 millones de visualizaciones, la catapultaron a una gira por Andalucía y a hitos como llenar la Sala Arena de Madrid, consolidando una conexión directa y emocional con el público. Con formación clásica en el Conservatorio y raíces flamencas familiares, debutó en 2016 con Desde la Frontera y dio un paso firme en 2020 con Salida de Emergencia, trabajo en el que terminó de perfilar ese equilibrio entre lo jondo y lo contemporáneo. Su talento fue reconocido con el premio a Artista Revelación por Radiolé, consolidando su nombre dentro del panorama nacional.
Ahora, con “Qué importa la gente”, Marina explota su faceta más directa y luminosa. El single es un auténtico dardo contra los prejuicios y las opiniones externas que tantas veces condicionan las relaciones. La canción habla de esa sensación de estar tan a gusto con alguien que el resto del mundo desaparece, de amar sin pedir permiso y sin mirar alrededor. Es un himno a la libertad sentimental, a la valentía de querer de forma pura, real y por encima de todas las cosas.
Desde la primera estrofa, la artista nos introduce en una historia íntima y cercana: “Enamorada, cuando me miras siento como me amas”. La letra avanza entre imágenes cotidianas y confesiones sinceras que retratan un amor incondicional, de esos por los que uno estaría dispuesto a todo. El estribillo, pegadizo y rotundo, resume el mensaje central: “Qué importa la gente, si a mí me sobran los motivos pa’ quererte y tenerte”. La repetición insistente de la frase convierte la canción en una declaración firme contra el juicio ajeno.
Musicalmente, el tema combina una producción pop pulida y actual con una interpretación vocal muy cercana, casi confidencial. Marina canta como si estuviera contándole un secreto a una amiga, con naturalidad y sin artificios, pero dejando asomar ese quejío flamenco que marca su identidad. Esa mezcla de frescura y raíz es precisamente lo que la diferencia dentro del panorama actual.
Este lanzamiento llega después de “Tirititimi”, un lamento moderno donde el duende flamenco se entrelazaba con la emoción pop en una historia de amor imposible. Con más de 200.000 seguidores en redes sociales, Marina continúa ampliando su comunidad de oyentes, demostrando que su propuesta, que fusiona tradición, sensibilidad y modernidad, conecta con una audiencia cada vez más amplia.
“Qué importa la gente” no es solo una canción de amor, es una declaración de principios. En tiempos donde las opiniones externas parecen pesar más que nunca, Marina apuesta por la autenticidad y la emoción sin filtros. Su voz es verdad, su actitud es presente y su propuesta confirma que el flamenco-pop tiene en ella a una de sus figuras más frescas y prometedoras.






