
La artista independiente Imara presenta “Frequency”, su nuevo sencillo y una pieza reflexiva y emocionalmente cargada que aborda la claridad, la autoestima y la decisión de alejarse cuando las acciones no acompañan a las promesas. Se trata de una canción que transita por los territorios del UKG, el dance pop y el R&B, fusionando ritmos bailables con una hondura lírica que invita tanto al movimiento como a la introspección. Con este lanzamiento, Imara consolida una propuesta artística que entrelaza la vulnerabilidad con la fuerza de quien decide poner límites y seguir adelante.
La canción nace de una experiencia personal de tránsito y desencuentro. Escrita durante un período de cambio en la vida de la artista, “Frequency” se inspiró en una conexión marcada por la falta de consistencia y de intención real. Imara viajó desde Australia hasta Inglaterra alimentada por expectativas construidas sobre promesas mutuas, solo para encontrarse con distancia y pasividad allí donde esperaba presencia. Lejos de perderse en la confusión o en el intento infructuoso de entender lo inentendible, tomó la decisión de dar un paso atrás y recuperar su energía. Ese gesto, el de priorizarse por encima de la espera y la incertidumbre, es el núcleo emocional sobre el que se sostiene la canción.
“Si los papeles hubieran estado invertidos, yo habría aparecido sin dudarlo”, reflexiona Imara sobre aquel momento. “La canción habla de darse cuenta de tu propio valor y de entender que, a veces, cuando estás elevando tu nivel, no todo el mundo está destinado a acompañarte en ese viaje”. Una declaración que resume a la perfección la dualidad que atraviesa “Frequency”: la tristeza de soltar y la certeza de que ese vacío es, en realidad, un espacio que se abre para algo mejor.
Musicalmente, el tema combina una base rítmica contagiosa, heredada del UKG y el dance pop, con atmósferas más propias del R&B contemporáneo. La producción, cuidada y actual, permite que la voz de Imara ocupe el centro de la escena, transmitiendo con matices esa mezcla de vulnerabilidad contenida y determinación serena. No hay estallidos dramáticos ni exhibicionismo emocional; hay una fuerza quieta, una seguridad que no necesita gritar para hacerse escuchar. Esa contención, ese saber estar sin perder intensidad, es precisamente lo que dota a la canción de su carácter único.
El estribillo, con su repetición hipnótica de la palabra “frequency”, funciona como un ancla que conecta el título con su significado más profundo: la frecuencia a la que vibra cada persona, la sintonía que se establece —o no— entre dos seres, la necesidad de encontrar a alguien que emita en la misma onda. Cuando esa conexión no se produce, cuando las promesas se desvanecen y la presencia se diluye, lo más sano es aprender a desafinar a propósito, a alejarse para no perder la propia melodía.
Imara se presenta con este sencillo como una artista emergente con una voz propia y una sensibilidad especial para abordar temas de transformación, autovaloración y evolución personal. Su propuesta, que bebe de fuentes diversas sin anclarse a ninguna, encuentra en “Frequency” un punto de apoyo sólido desde el que seguir construyendo. La canción es a la vez un cierre y un comienzo: el final de una etapa marcada por la espera infructuosa y el inicio de otra donde la claridad y el amor propio ocupan el centro.
“Frequency” ya está disponible en plataformas digitales, invitando a quienes la escuchen a reflexionar sobre sus propias frecuencias, sobre las personas que vibran en la misma sintonía y sobre la valentía que requiere alejarse cuando la música deja de sonar al unísono. Una canción para bailar, para sentir y, sobre todo, para recordar que a veces perder es la forma más elegante de ganar.






