
Hablar de Melendi es repasar la historia del pop-rock español de las últimas dos décadas. Es un artista que ha sabido mutar de piel varias veces sin perder su esencia, y que ahora, en esta nueva etapa de su carrera, nos entrega “Fecha de Caducidad”, un sencillo que lo muestra en su faceta más introspectiva y emocional. El tema, lanzado a finales de 2025, se ha convertido rápidamente en una pieza fundamental de su repertorio actual, conectando con esa legión de seguidores —sus “guerreros”— que han crecido con él y que valoran su capacidad para contar historias cotidianas con las que cualquiera puede identificarse.
Ramón Melendi comenzó su carrera con un estilo canalla, marcado por la rumba, las rastas y letras directas sobre la vida en la calle. Canciones como “Con la luna llena” o “Caminando por la vida” lo convirtieron en un fenómeno de masas, pero con el paso de los años, su música ha evolucionado hacia un pop-rock melódico mucho más maduro y romántico. Ha vendido millones de discos y se ha consolidado como una de las figuras más queridas tanto en España como en Latinoamérica, con un estilo actual caracterizado por composiciones de letras cuidadas, a menudo autobiográficas, que conectan con un público muy amplio.
“Fecha de Caducidad” se inscribe en esa línea de madurez artística. La canción explora la vulnerabilidad en las relaciones, un tema que Melendi aborda con una honestidad desarmante. A diferencia de sus temas más fiesteros de antaño, aquí reflexiona sobre el miedo a que el amor se agote o tenga, como dice el título, una “fecha de caducidad”. Es una oda a vivir el presente antes de que el tiempo desgaste lo que sentimos, una invitación a cuidar lo que importa aunque sepamos que nada es eterno. La letra, cargada de imágenes que apelan a lo cotidiano, funciona como una confesión a media voz que cualquiera que haya amado puede hacer suya.
Musicalmente, el tema apuesta por una construcción que va de lo íntimo a lo expansivo. Predominan las guitarras acústicas al inicio, creando una atmósfera de recogimiento que luego rompe en un estribillo con mucha fuerza emocional. La voz de Melendi, aprovechando sus matices más graves y rasgados, adquiere un aire de confesión que dota a la interpretación de una credibilidad absoluta. Es como si el artista estuviera cantando solo para quien escucha, en la intimidad de una conversación que no admite testigos.
El videoclip que acompaña al tema refuerza esa misma idea. Con una estética sobria, alejada de artificios, pone el foco en el mensaje y en la interpretación del artista, demostrando que cuando la canción tiene sustancia, no hacen falta grandes producciones para emocionar. Cada plano, cada gesto, cada silencio está al servicio de la historia, creando una experiencia visual que complementa a la perfección la hondura de la letra.
Melendi suele decir que sus canciones son como un diario, y “Fecha de Caducidad” parece ser una de esas páginas donde admite que, aunque nada sea eterno, vale la pena cuidarlo mientras dure. Una declaración de principios que llega en un momento de madurez artística donde el asturiano demuestra que sigue teniendo mucho que decir y, sobre todo, muchas formas nuevas de decirlo.
El tema ha resonado con fuerza entre sus seguidores, que valoran esa capacidad para seguir evolucionando sin perder la esencia que lo hizo grande. Porque Melendi, a lo largo de más de veinte años de carrera, ha demostrado que la autenticidad no está reñida con el cambio, y que las canciones más verdaderas son aquellas que nacen de la experiencia vivida y se ofrecen sin trampa ni cartón.
“Fecha de Caducidad” ya está disponible en todas las plataformas digitales, invitando a sumergirse en esa reflexión sobre el amor y el tiempo que Melendi ha sabido capturar con la sensibilidad de quien ha vivido lo suficiente para saber de qué habla. Una canción para recordar que, aunque todo tenga un final, merece la pena vivirlo mientras dura.






