Barcelona, a los pies de Maria Peláe
No engaño si digo que ayer fue una noche que se quedará durante un tiempo en mi retina. Espero que también en la de María, porque el show que se marcó fue de diez. Un público entregado a la par que una artista emocionada y con ganas de transmitir, de hacer sentir y de hacer vibrar durante los más de 90 minutos de concierto. Menuda mezcla de sentimientos y emociones. ¡Qué jartá de reír, como dicen en el sur! Lo de la Peláe es digno de monologuista. Sus speach entre canción y canción son memorables, de los de dolerte el pecho de la risa. Cada anécdota es única y qué suerte que las comparta con su público en cada uno de sus conciertos. Hac…